Conocí a un chico y
nos hicimos novios al poco tiempo, el me amaba así como yo era y siempre me lo
decía, ya que le preocupaba que yo solo me cenara una ciruela (que la verdad ni
eso debía cenar ya que desayunaba, comía en la escuela, comía en la casa, me
servía segundo plato y en la tarde también mañoseaba algo ya se imaginaran como
estaba de gorda).Pero a mi no me importaba que el dijera que yo era bella tal
cual era, yo quería sentirme de verdad hermosa y delgada mas ahora que tenía
novio y que me acercaba a la adultez así que como no podía controlar mis
antojos y el poco ejercicio que hacia no era suficiente, fui hacia los
medicamentos y tome la caja de laxantes para guardarla en mi cajón de ropa
interior. La verdad era tan miedosa que solo los use unas 3 veces durante todo
el tiempo que los tuve en mi poder, y termine regresando los medicamentos a su
lugar.
Cuando yo ya había abandonado la academia de baile por
problemas personales mi novio y yo platicábamos mucho sobre nuestras familias y
en una de esas conversaciones supe el porqué de su preocupación, su hermana era
anoréxica. Eso me recordó que yo también trataba de serlo y decidí
disciplinarme de nuevo. Aunque la verdad siempre fracasaba, volvía a comer y a
comer. Y terminaba resignándome de nuevo.
Cuando termine con el, decidí ir a correr todas las tardes,
no para adelgazar si no para des estresarme pero al ver todos los lindos
cuerpos que corrían en donde yo también lo hacía comencé a idealizarlos y al
ver a las viejas gordas que caminaban por ahí pensé “yo no quiero estar así
nunca” y empecé a correr y correr más, además comencé a usar faja todos los días,
eso me ayudo con mi postura y a bajar un poco mis llantotas. No sé qué me paso
que de repente dejé de hacerlo.
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